Todos los sistemas de escritorio son manipulables de alguna manera, unos más y otros menos. Y los usuarios suelen darle un toque especial que los haga diferentes a los demás. Hay quien, además, tiene la intención de provocar envidia al resto colgando sus capturas o videos para que el público vea de qué son capaces.

Si a esto le sumamos que la elección de un cierto S.O. u otro imprime un cierto carácter racial (linuxero, maquero o “windowsero”) hace del tema digno de mención.

De entre todas las opciones estas 3 son las más famosas (o las que más conozco)

Windows: es la opción más popular y ¿porqué? Todos lo sabemos. Hasta ahora las opciones para modificar el escritorio en Windows eran escasas. Cambiar los colores de las ventanas y usar programas externos que realentizan el sistema era la manera de darle un toque a los escritorios previos a Windows Vista. Con Vista no cambian mucho las cosas pero hay que reconocer que Aero es algo más atractivo. A costa de animaciones relativamente vistosas se puede decir que su uso no se hace farragoso. Desde hace semanas es el S.O. que tengo en casa y no estoy tan descontento como parecen estar otros. Sigue haciendo falta algo, pero pueden incluirse añadidos externos para acabar de afinar su aspecto con docks animados: Rocketdock y RK Launcher, o modificaciones integrales al estilo de Stardock o el “quieroynopuedo” Vista Transformation Pack. Por lo general siempre que he probado alguna de estas aplicaciones me han acabado cansando al poco tiempo. Sin embargo y sin añadidos creo que Vista tiene efectos dignos de mención.

Vista

Mac: es el S.O. que menos domino, de hecho no he tenido nunca un mac así que hablo de lo que he visto por ahí. Siempre me ha sorprendido la mezcla entre vistosidad y sencillez de uso de estas máquinas, así como de su alto precio (quién no ha deseado alguna vez esas pantallas de veintitantas pulgadas, nitidas cual lago artúrico eh?), aunque muchos dirán que la calidad se paga. La verdad es que es un gusto ponerse a los mandos de las últimas versiones que salen de la “gran manzana”. Tiger es genial y Leopard hace honor a su predecesor. Además no he vista nunca que un “maquero” haga más que cambiarse el fondo de escritorio. O los maqueros no tienen tiempo de customizar sus S.O. o es que con lo que tienen no les hace falta.

Leopard

Y por último:

Linux: este sí que lo conozco un poco más. La verdad es que las posibilidades de customización son realmente sorprendentes. Formas y colores se ofrecen al usuario para darle un aspecto realmente original. En primer lugar disponemos de distintos tipos de escritorio (gnome y kde) ambos con grandes posibilidades. Según dicen se puede cambiar hasta la última coma y no se equivocan. Pero es sin duda una serie de movimientos en la comunidad linuxera los que me tienen en vilo ante nuevas actualizaciones, se trata de Compiz, Beryl o Compiz Fussion o como quieran llamarlo. Es sorprendente y no decepciona. Convertir tu escritorio en un cubo 3D donde las ventanas parecen volar más que simplemente dibujarse y los iconos te dicen: “clíckame” aunque no necesites ese programa en ese momento. Jugar con las ventanas. Etc etc etc. Sólo hay un problema: que a veces tienes que tocar con los pies en el suelo y ponerte a trabajar y reconozcámoslo tanta historia en la pantalla no ayuda. Aquí un ejemplo de lo que se puede hacer:

Premio a quien haya llegado hasta aquí, si aún te quedan fuerzas deja un comentario.

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